Este ya es el cuarto blog que comienzo. Eso puede dar a pensar que no me los he tomado con interés hasta ahora o invitar a dudar de que este no será el definitivo, pero en realidad hasta hace poco no estaba muy motivado a crearlo. Fue mi compañero de Nuevas y amigo Pedro Álvarez que me animaba desde hace tiempo, incluso se ofreció a crearlo y editarlo (que es lo más engorroso de todo) pero yo lo dejaba para más adelante. Finalmente aquí estoy de nuevo en otra página diferente y con un contenido distinto al que estaba acostumbrado. Como he comentado antes, los otros los abandoné. Pero todos con un porqué.
El primero que hice fue en la página web del diario Qué!, donde ofrecían esa opción, justo cuando salió. En este comentaba sobre la actualidad como espectador, sin conocer demasiado sobre la política. Al final lo acabé dejando porque el planteamiento inicial había desaparecido.
Más tarde abrí otro por obligación, y es que no me tocaba otra que contestar. Me intentaré explicar. Antes yo tenía eso que llamaban fotolog (todos teníamos por entonces) y colgué una foto en la presentación de Catalina Cirer (en la cual ni siquiera salía ella). No sé bien porqué alguien comentó en el blog del fracasado intento de coordinador de IU y regidor Grosske un comentario redireccionando a mi página privada para que pusiesen comentarios a “un fascista” (demostrando lo que les gusta usar esa palabra solo porque no estés de acuerdo con sus ideas). Pues bien, de repente una página personal pasó a ser política y por eso creé un blog político, además en la misma web en la que la tenían los susodichos (balearweb, donde la mayoría de bloguistas son cercanos al independentismo o a la izquierda, con algunas excepciones). No por provocar sino para que pudiesen contestar. Era pleno periodo electoral y mi planteamiento fue el de responder de forma argumentada. Yo colgaba un post y los que ponían comentarios me proponían el siguiente. La cosa funcionó muy bien, a pesar de algún que otro insulto. Recuerdo incluso una persona con la que debatía sin parar. Nunca llegué a saber quién era pero, a pesar de tener unas ideas enfrentadas, siempre escribíamos desde el respeto y valorando lo positivo del otro. Que es lo que debería ser un debate.
Pero, como todos los anteriores, lo cerré. A fin de cuentas ese blog nació en periodo preelectoral y murió tras las elecciones. Supongo que estaba en la primera fase después de la maratón (un día me comprometo a explicar esa metáfora) y no tenía el ánimo tras ver el pacto contra el PP y la llegada del verano.
El último que estuvo abierto no tuvo nada que ver con los anteriores. Fue una especie de autoayuda. Quería cambiar algunos aspectos de mi vida personal, un cambio a un lado más optimista, así que lo que hice fue crear uno en el que contase todos los pasos de una persona que intenta cambiar su vida. Era como un diario personal pero en el que solo colgaba reflexiones, metáforas y vivencias de ese proceso. Esta etapa concluyó y no encontré necesario seguir adelante con ello.
Y aquí estamos, en abril de 2009 abriendo el cuarto blog. Al final Pedro me ha convencido y, visto que él diseño el suyo y el de NNGG Anticrisis (muy recomendables, le pediré que me enseñe a poner links a la derecha y así podreis mirarlos) le dije que sí, que me hiciese el blog. Por cierto, aprovecho para agradecérselo.
Ahora lo que quiero es informar de qué hacemos, poner mi opinión, mis impresiones, reflexiones,… Hablar como espectador y, en ocasiones, como actor. Me gustaría que los posts tengan relación con lo que se haya comentado (si alguien llega a leerlo), quiero abrir el debate o sencillamente continuarlo. Estaría bien que sirva como un medio de comunicación con los demás, pero tambien como una forma de conocerse a uno mismo, de analizar las ideas y ordenarlas; a fin de cuentas, cuando se tienen en la cabeza no están estructuradas, aquí tendría que explicarlas.
En resumen, mis vivencias con un blog serían como las de los grupos de música con los conciertos. Has estado de telonero, cambiando de registro y eligiendo las canciones más adecuadas dependiendo el estilo de música que se iba a tocar esa noche…. Y de repente te ofrecen un concierto, en el que todas las que has tocado hasta ahora tienes que combinarlas para que ningun tema quede mal junto al otro. Aprendiendo de aquellos errores que a punto estuvieron de estropearte la experiencia o de los que hicieron que algo no saliera bien, aprovechando los puntos fuertes que te hicieron animar al público en el concierto…
Espero no aburrir al personal… 3,2,1 Empieza la actuación.
Escrito por jdemiguel